¿Qué es un horno holandés y cómo puedo usarlo en la barbacoa?

androidapplearrowcart-big-outlinecart-fullcheckchef-hatall-gridbullseyelightbulbcircle-mediumcircle-smallclockdownloaddownloadenlargefacebookinstagrammagnifiermenu-arrow-downpointerprintersharestartwitteruser-simpleyoutubescroll-indicator-firescroll-indicator-arrowscroll-indicator-arrowscroll-indicator-arrow
arrow

Si quieres hacer un plato clásico de cocción lenta, un buen guiso o algo más internacional en la barbacoa como un chili con carne, el horno holandés (Dutch oven, en inglés) es un buen aliado.  

El horno holandés es una olla de cocción con tapa y de bastante profundidad. Este utensilio, conocido también como cocotte, puede estar fabricado en su totalidad de hierro fundido. No obstante, hay variantes más ligeras, hechas en cerámica (con o sin esmalte). Ambos materiales nos permiten llevar a cabo un estilo de cocción uniforme por convección que da como resultado una comida tierna y muy sabrosa. Despreocúpate de la olla y deja que haga su trabajo ella sola. Cuando vuelvas, ¡creerás que lo que ha pasado dentro es cuestión de magia! 

Cocinando con un horno holandés: los mejores consejos

Antiguamente, el horno holandés se dejaba colgando sobre las brasas para que los alimentos se fueran cocinando. Te ofrecemos a continuación una serie de consejos que debes tener en cuenta si quieres usar la variante moderna de este tipo de olla, como el horno holandés de Weber. Se trata de una versión hecha en hierro fundido con esmalte de porcelana, por lo que no necesitarás engrasar su superficie y tu comida no se pegará a la olla. 

  • Por mucho que digan que una olla vigilada nunca hierve, debes observar siempre qué sucede mientras usas el horno holandés. No importa si estás cocinando en la parrilla de la barbacoa o si lo pones directamente sobre el fuego: el horno holandés lo soporta todo, pero un ojillo no le vendrá mal.
  • Si se da el caso improbable de que se escape vapor por la tapa, eso querrá decir que la parrilla está demasiado caliente o que no has cerrado bien la tapa. Asegúrate de que tienes unos guantes protectores contra el calor y reajusta la tapa mientras bajas la intensidad de la parrilla. Con el horno holandés bien cerrado evitarás quemar o resecar demasiado tu comida. 
  • No se recomienda en absoluto el uso de utensilios de plástico cuando estamos cocinando con un horno holandés. El calor de la olla es alto y continuo: si usamos material de cocina barato —habitualmente hechos en plástico—, estaremos cometiendo un error que será mejor evitar. Te recomendamos que te hagas con unos utensilios de madera o de silicona de primera calidad. Respecto a los utensilios de metal, también es algo que solemos desaconsejar, ya que pueden rayar fácilmente el esmalte del recipiente. 

Una de las cosas más importantes que debes recordar a la hora de cocinar con un horno holandés es ir con mucho cuidado. La olla y su tapa están hechas de un material muy resistente que, al usarlo en una barbacoa, alcanza una temperatura muy elevada. Esto significa que si se cae estando muy caliente, el material podría agrietarse o romperse con el golpe. 

Recetas ganadoras hechas con un horno holandés

Con los cuidados adecuados, el horno holandés te acompañará durante años.

Los hornos holandeses pueden usarse para cocinar de todo, desde pan hasta compota de frutas. Aquí te dejamos una serie de ideas para que puedas disfrutar de una comida suculenta: 

  • Estofado de invierno: durante los meses más fríos, los platos calientes de sopa espesa con verduras nos apetecen a todas horas. Para hacer un estofado de verduras de invierno no necesitas ser un crack en la cocina: junta la verdura que quieras, rehógala un poco, cubre de agua y deja que suceda la magia. Si quieres añadirle un poco de ternera, puedes cortarla en dados y sellarla antes un poco por la sartén. 
  • Ragú de pollo: ¿Pollo con hierbas y verduras? Parece un nuevo giro a la cena del domingo y no podría ser más fácil. Solamente hay que poner en la olla una base de verduras y dejar reposar el pollo marinado durante 45 minutos. Cuando abras la tapa, tu jardín se inundará de un aroma delicioso.  
  • Cerdo cocinado a fuego lento: aunque se puede hacer directamente a la parrilla, un horno holandés es también una gran forma de cocinar el cerdo mientras se mantiene esa gran jugosidad que a todos nos encanta.  
  • Pain cocotte (o “pan a la olla”): se hace igual que un pan de hogaza, pero, cuando la masa ha reposado, se pone en el horno holandés en lugar de meterla en el horno. 

Disfruta cocinando con tu horno holandés

Si decides comprar un horno holandés, contarás en tu hogar con una nueva y sencilla manera de cocinar. ¡Dale calor y sustancia al invierno con la ayuda de esta olla tan especial!