Prepara la crema de pistacho:
Poner los pistachos en un procesador de alimentos pequeño y triturarlos hasta que queden finamente molidos.
Añade el queso ricotta, el aceite de oliva y la sal, y bate hasta obtener una mezcla suave y cremosa.
Si es necesario, ajustar la consistencia añadiendo un poco más de aceite de oliva o agua tibia.
Reservar hasta que esté lista para usar.
Divide la masa de pizza cruda en seis porciones y estira cada una hasta que tenga un grosor de unos 3 mm.
EN LA BARBACOA:
Prepara la barbacoa para calor directo, a unos 180-230 °C. Si utilizas una barbacoa de carbón, necesitarás ½ chimenea de encendido de briquetas encendidas.
Calienta una Slate Grill o una plancha Weber a temperatura medio-alta, untándola ligeramente con aceite de oliva.
Cocina cada pan plano 2–3 minutos por cada lado, hasta que aparezcan ampollas oscuras y el pan esté blando, pero ligeramente crujiente en los bordes.
Mantenlos calientes mientras preparas el relleno.
Coloca las lonchas de mortadela sobre la superficie caliente y dora ligeramente 30–45 segundos por cada lado, hasta que desprendan aroma y se caramelicen un poco.
Montar los sándwiches:
Unta la crema de pistacho sobre tres de los panes planos.
Cubre con mortadela, mozzarella y rúcula fresca.
Tapa con los panes planos restantes y presiona suavemente.
Vuelve a colocar cada sándwich en la plancha y cocina 2–3 minutos por cada lado, hasta que se calienten, se doren ligeramente y el relleno empiece a fundirse.